Hipotiroidismo
¿Qué es? Síntomas y evolución
El hipotiroidismo es una enfermedad en la que la glándula tiroides no es capaz de producir suficiente hormona tiroidea para mantener el cuerpo funcionando de manera normal.
Las personas hipotiroideas tienen muy poca hormona tiroidea en la sangre.
Las causas frecuentes son: enfermedad autoinmune, la eliminación quirúrgica de la tiroides y el tratamiento radiactivo.
Cuando los niveles de hormona tiroidea están bajos, las células del cuerpo no pueden recibir suficiente hormona tiroidea y los procesos corporales comienzan a funcionar con lentitud. A medida que el cuerpo comienza a funcionar con lentitud, usted podrá notar que siente más frío y se fatiga más fácilmente, que su piel se reseca, que tiene tendencia a olvidarse de las cosas y a encontrarse deprimido y también comienza a notar estreñimiento. Como los síntomas son tan variados, la única manera de saber con seguridad si tiene hipotiroidismo es haciéndose las pruebas de sangre.
No existe una cura para el hipotiroidismo y la mayoría de las personas lo sufren de por vida. Existen algunas excepciones: muchos pacientes con tiroiditis viral recuperan su función tiroidea normal, al igual que algunas pacientes con tiroiditis después del embarazo.
El hipotiroidismo puede hacerse más o menos grave y puede ser necesario cambiar la dosis de tiroxina con el tiempo. Usted tiene que comprometerse con un tratamiento de por vida. Pero si usted toma sus pastillas todos los días y colabora con su médico para conseguir y mantener la dosis adecuada de hormona tiroidea, podrá mantener su hipotiroidismo totalmente controlado durante toda su vida. Sus síntomas desaparecerán y los efectos debidos a los niveles bajos de hormona tiroidea deberán mejorar. Si usted mantiene su hipotiroidismo bien controlado, su longevidad no se verá afectada.
Causas de hipotiroidismo
Existen muchas razones por las que las células de la glándula tiroides no pueden producir suficiente hormona tiroidea.
Estas son las principales causas, desde la más común a la menos frecuente.
- Enfermedad autoinmune. En algunas personas, el sistema inmune que protege el cuerpo contra infecciones extrañas, puede confundir a las células tiroideas y sus enzimas con agentes invasores y atacarlas. En consecuencia no quedan suficientes células tiroideas y enzimas para producir cantidad adecuada de hormona tiroidea. Esto es más común en mujeres que en hombres. La tiroiditis autoinmune puede comenzar repentinamente o se puede desarrollar lentamente en el curso de varios años. Las formas más comunes son la tiroiditis de Hashimoto y la tiroiditis atrófica.
- Extracción por medio de la cirugía de una parte o la totalidad de la glándula tiroides.
Si se deja intacta una parte de la tiroides, ésta puede producir suficiente hormona tiroidea para mantener los niveles sanguíneos dentro del rango normal.
- Tratamiento radiactivo. Algunas personas son tratadas con yodo radiactivo (I-131) con el fin de destruir la glándula tiroides.
- Hipotiroidismo congénito (hipotiroidismo desde el nacimiento). Algunos bebés nacen sin la glándula tiroides o con una glándula que esta sólo parcialmente formada. Otros pocos tienen una parte o toda la glándula tiroides en el lugar incorrecto. En algunos bebés, las células tiroideas o sus enzimas no funcionan en forma normal.
- Tiroiditis. La tiroiditis es una inflamación de la glándula tiroides, generalmente causada por un ataque autoinmune o por una infección viral. La tiroiditis puede hacer que toda la hormona tiroidea que estaba almacenada, sea liberada repentinamente en la sangre, causando hipertiroidismo de corta duración (demasiada actividad tiroidea); luego la glándula se vuelve hipoactiva.
- Medicamentos. Medicamentos como la amiodarona, el litio, el interferón alfa y la interleukina-2 pueden impedir que la glándula tiroides produzca hormona tiroidea en forma normal. Estas drogas pueden causar hipotiroidismo más frecuentemente en pacientes con una predisposición genética a desarrollar enfermedad tiroidea autoinmune.
- Demasiado o muy poco yodo. La glándula tiroides debe disponer de yodo para producir hormona tiroidea. El yodo entra al cuerpo con los alimentos y viaja a través de la sangre hasta la tiroides. Para mantener equilibrada la producción de hormona tiroidea se necesita una cantidad de yodo adecuada. Ingerir demasiado yodo puede causar o agravar el hipotiroidismo.
- Daño a la glándula pituitaria o hipófisis. La hipófisis, le dice a la tiroides cuánta hormona tiroidea debe producir. Cuando la hipófisis ha sido dañada por un tumor, radiación o cirugía, ya no podrá darle instrucciones a la tiroides, y en consecuencia, la glándula tiroides dejará de producir suficiente hormona.
- Trastornos infiltrativos raros de la tiroides. En algunas personas, ciertas enfermedades causan un depósito de sustancias anormales en la tiroides. Por ejemplo, la amiloidosis puede depositar proteína amiloidea, la sarcoidosis puede depositar granulomas, y la hemocromatosis puede depositar hierro.
Diagnóstico
El diagnóstico correcto de hipotiroidismo depende de lo siguiente:
- Síntomas. El hipotiroidismo no posee ningún síntoma característico, y no existe ningún síntoma presente en todas las personas con hipotiroidismo. Además, todos los síntomas que pueden tener las personas con hipotiroidismo también pueden presentarse en personas con otras enfermedades. Una manera de saber si sus problemas son síntomas de hipotiroidismo, es pensar si usted siempre ha tenido ese síntoma (en cuyo caso el hipotiroidismo es menos probable) o si el síntoma representa un cambio con respecto a la forma en que usted solía sentirse (hipotiroidismo es más probable).
- Historia médica y familiar. Usted debería comunicarle a su médico:
- cambios en su salud que sugieran que su organismo esta funcionando con lentitud;
- si usted ha tenido alguna vez cirugía de la tiroides;
- si usted ha recibido radiación al cuello para tratar un cáncer;
- si está tomando cualquier medicamento que pueda causar hipotiroidismo: amiodarona, litio, interferón alfa, interleukina-2 y quizás talidomida;
- si alguno de sus familiares sufre de enfermedad tiroidea.
- Examen físico. El doctor le examinará la glándula tiroides y buscará cambios tales como sequedad de la piel, inflamación, reflejos lentos y latidocardíaco más lento.
- Exámenes de sangre. Hay dos pruebas de sangre que se utilizan en el diagnóstico de hipotiroidismo:
- Prueba de la TSH (hormona estimulante de la tiroides). Esta es la prueba más importante y sensible para el hipotiroidismo. Una TSH anormalmente alta significa hipotiroidismo: Se le pide a la tiroides producir más T4 porque no hay suficiente T4 en la sangre.
-Prueba de T4. La T4 libre es una prueba simple que mide la cantidad de T4 que se encuentra en la sangre, disponible para entrar en las células.
Tratamiento
- Reemplazo de la Tiroxina (T4). El hipotiroidismo no se puede curar. Pero en casi todos los pacientes el hipotiroidismo se puede controlar por completo. Este se trata reemplazando la cantidad de hormona tiroidea que su tiroides ya no puede producir, para devolver su TSH y T4 a niveles normales. Es así como aún cuando su glándula tiroides no pueda funcionar normalmente, el reemplazo de T4 puede restaurar los niveles de hormona tiroidea en su organismo y las funciones de su cuerpo. Los comprimidos de tiroxina sintética contienen hormona exactamente igual a la T4 que produce normalmente su glándula tiroides.
- Efectos secundarios y complicaciones. El único peligro de la tiroxina proviene de tomar demasiada o muy poca. Si toma muy poca, el hipotiroidismo persistirá. Si toma demasiada, desarrollará síntomas de hipertiroidismo – una glándula tiroides hiperactiva. Los síntomas más comunes del exceso de hormona tiroidea son la fatiga con dificultad para dormir, aumento del apetito, nerviosismo, temblor, sensación de calor cuando otras personas tienen frío y dificultad para hacer ejercicio debido a debilidad muscular, falta de respiración, y palpitaciones cardíacas. A los pacientes con síntomas de hipertiroidismo se les deberá analizar la TSH. Si está baja, la dosis deberá ser reducida.
Seguimiento
Usted necesitará medirse la TSH con más frecuencia al inicio o cuando cambie de dosis. También puede necesitar pruebas con más frecuencia si está embarazada o si está tomando una medicina que interfiera con la capacidad de su cuerpo para utilizar la tiroxina. La finalidad del tratamiento es alcanzar y mantener el nivel de la TSH en el rango normal.
Una vez que se ha establecido su dosis adecuada de tiroxina, la prueba de TSH deberá hacérsele una vez al año.
|